miércoles, 31 de diciembre de 2014

La mirada de Bugs en el espejo.

La mejor forma de dotar de expresiones a los personajes de animación... mirarse al espejo.







lunes, 29 de diciembre de 2014

El último de los temerarios del Niágara.









El dos de julio de 1984 Karel Soucek cumplió con su extraño sueño, lanzarse metido en un barril desde lo alto de las cataratas del Niágara; Karel, por supuesto, había hecho antes un millón de cálculos y unos cuantos lanzamientos no tripulados, y estaba convencido de que su artefacto, un gran barril rojo pintado con la frase “El último de los temerarios del Niágara” era capaz de absorber los impactos de la caída sin dejar su cuerpo reducido a pulpa. Estaba en lo cierto el canadiense, ya que la gran catarata le engulló y le excretó con vida, con cortes en la cara y un brazo dislocado, pero vivo y coleando.

El problema vino después; tras saborear las mieles del éxito, el aventurero decidió hacer carrera de su inconsciencia y el año siguiente decidió repetir, sólo que cobrando, llenó el Huston Astrodome en Texas y ante una multitud expectante, se dejó caer a una piscina con agua desde unos sesenta y cinco metros de altura.

Pero ésta vez falló, o la piscina era muy pequeña, o el barril muy grande, el caso es que en vez de aterrizar sobre el agua, el hombre se comió el borde muriendo casi instantáneamente, un destino por otra parte, más que previsible para el último de los temerarios del Niágara.  

domingo, 28 de diciembre de 2014

Ñam, ñam

           

                           

Sistema inmune en acción.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Nuggets



          


  Corto de animación de Andreas Hykade, retrato perfecto de una adicción.

Domino chain reaction

 

         

Una reacción en cadena con fichas de dominó. 

viernes, 26 de diciembre de 2014

Cross Writing

Carta de Jane Austen

Carta de Darwin


Durante el siglo XIX, principalmente en Inglaterra, debido a los elevados precios del franqueo, que era asumido por el destinatario y se pagaba en función de la longitud de la carta, se usó con relativa frecuencia el Cross Writing, (escritura cruzada),  técnica sencilla para aprovechar al máximo el espacio de la página.

Insignes escritores y científicos lo usaron, como Henry James, Jane Austen o el mismísimo Darwin, básicamente consistía en girar la carta noventa grados al terminar el espacio en blanco, continuando la escritura con líneas perpendiculares.

Un curioso método cuyo resultado final a veces parece estar a medio camino del arte moderno y la sopa de letras.

Historia vía aquí y aquí 

jueves, 25 de diciembre de 2014

miércoles, 24 de diciembre de 2014

La chica con problemas menstruales




En 1974 Stephen King estaba más tieso que la mojama, vivía con Tabitha Spruce en un remolque sin teléfono en Maine coleccionando negativas de publicación para las cuatro novelas que por aquel entonces había escrito; libros que dormían el sueño de los justos en un cajón.
Un buen día, su mujer, después de leer uno de sus borradores le dijo:
–Stephen, cariño, siempre escribes cosas sobre machos, creo que no puedes escribir sobre mujeres porque nos tienes miedo.
Así que, a regañadientes, indignado, Stephen asumió el reto de escribir poniéndose en la piel de una mujer y durante aproximadamente un mes comenzó a madurar la idea de una chica con poderes telequinéticos a la que todo el mundo puteaba.
Después de todo, Stephen no temía a las mujeres, así surgieron las tres primeras páginas de Carrie, páginas que acabaron en el fondo de una papelera porque según lo que cuenta el propio King en sus memorias “…quién iba a querer leer un libro sobre una pobre chica con problemas de menstruación”.

Por suerte, la buena de Tabitha andaba por allí, rescató las hojas, las leyó, y con toda seguridad hay hoy un buen número de editores que están eternamente agradecidos por ello. 

Fuente, aquí y aquí 

¿Hay un agujero en el cielo?





No es un agujero en el cielo, es una nube molecular oscura, un lugar con una concentración elevada de polvo y gas que absorbe prácticamente todo el espectro de luz visible, ésta en concreto se encuentra relativamente cerca,  a 500 años luz y tiene nombre; Barnard 68.

Vía NASA

martes, 23 de diciembre de 2014

Y Charles se llevó su propia botella




Extracto de la entrevista a Charles Bukowski, en 1978 en programa “Apostrophes” de la televisión pública francesa, donde el poeta maldito, fiel a su propia esencia, se cogió un pedo espectacular.

Charles por aquel entonces ya era un escritor ajado,  reconocido y vilipendiado a partes iguales, sus libros se vendían y hacía mucho tiempo que había abandonado la oficina de correos que casi le cuesta la cordura.

Charles llegó, fumó, bebió y habló de sus cosas, después se largó dando tumbos, a destacar el comentario de uno de los invitados al moderador después de que Bukowski se apoyara sobre su generosa calva víctima de la implacable gravedad.

–Debieras haberle rebajado la bebida con agua -dijo.

A lo que el moderador contestó.

–¡Pero si se ha traído su propia botella!



lunes, 22 de diciembre de 2014

Plantas de otro mundo

   
     Time lapse y plantas carnivoras:

              
                                           

domingo, 21 de diciembre de 2014

La vida de cerca.


Algunas fotos presentadas al premio de fotografía microscópica olympus bioscapes.







viernes, 19 de diciembre de 2014

Llueven trocitos de cachalote sobre Oregon

         
                       


El 12 de noviembre de 1970, un enorme cachalote de catorce metros de longitud quedó varado sobre la arena de la playa de Florence, en Oregón, ocho toneladas de mamífero marino que tras palmar, pronto comenzaron a descomponerse y a inundar el ambiente con un poco gratificante olor a carne podrida.
Las protestas de los honrados ciudadanos de Florence no tardaron en llegar y tras un intenso diálogo entre administraciones, todas ellas intentando escurrir el bulto, la desagradable tarea de retirar el bicho recayó sobre la división de autopistas del estado, unos alegres muchachos que decidieron solucionar el asunto como sólo un auténtico yanki sabe hacer.
Con dinamita.
Con media tonelada de dinamita.
–Creo que vamos a necesitar más –se oyó decir al ingeniero jefe de la operación George Thorton minutos antes del gran petardazo.
Aquel día llovió grasa podrida sobre Florence, piezas de varios kilos que por suerte sólo aplastaron un par de coches, durante años se consideró la historia una leyenda urbana hasta que alguien rescató del olvido la pieza grabada para un noticiario local, un bello documento en el que queda patente que sólo hay una cosa más difícil de eliminar que un cachalote de ocho mil kilos.

La estupidez humana.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Calaveras y diablitos

                                        
                                                                 Street art por LUDO









Europa 1915


Visión satírica de Europa (1915) 



    Encontrado aquí

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El atraco perfecto



A principios de diciembre de 1968 el gerente de una de las sucursales del banco Nihon Shintaku Ginko en la ciudad japonesa de Kokubunji recibió  una carta en la que alguien le amenazaba con volar su casa si la entidad no pagaba inmediatamente trescientos millones de yenes; el buen empleado comunicó el intento de extorsión a sus superiores y a las autoridades, y éstos no tardaron en proporcionar al hombre y a su familia, una escolta permanente.
Además como medida de seguridad, en todos los envíos de dinero y en el resto de sucursales se aumentaron los niveles de protección, todos los trabajadores fueron puestos en alerta.
El diez de diciembre, siguiendo con las rutinas normales del banco, cuatro guardas armados se dispusieron a transportar en coche unos 300 millones con la extra navideña de una fábrica cercana; a medio camino, en mitad de la carretera, un jovencísimo motorista de la policía, visiblemente alterado, les dio el alto.
–Bájense –dijo–. La casa del gerente ha sido atacada, sospechamos que el criminal haya colocado un explosivo también en éste coche.
Los guardas, al oír semejante historia debieron pensar “pies pa que os quiero” y obedecieron con gusto, mientras descendían del vehículo, de repente surgió una llamarada de humo y fuego bajo el motor.
–¡A cubierto, va a explotar! –gritó el madero.
Los guardas corrieron, se lanzaron a la cuneta y besaron el polvo acojonados, con el culo y los dientes bien apretados, esperaron el gran petardazo que sin embargo no se produjo.
Para cuando levantaron la cabeza, coche, policía y parné se habían volatilizado, la cara de los guardas debió ser un poema al comprobar que la supuesta bomba no era más que una bengala y que la moto policial era de pega y estaba pintada a mano.

El pájaro voló, miles de auténticos policías lo buscaron con una ingente cantidad de recursos durante años pero nunca lo encontraron y aunque lo hicieran hoy en día, el delito ha prescrito; aquel audaz tipo disfrazado y desarmado, imberbe y con cara de crío, había cometido el atraco perfecto.

Ciencia ficción versión 1913



"Message from Mars", ciencia ficción inglesa grabada en 1913 y recientemente restaurada por la BBC.



martes, 16 de diciembre de 2014

De plumas y paciencia



Chris Maynard, un artista cuya materia prima son sin duda, las plumas y la paciencia.












lunes, 15 de diciembre de 2014

Las semillas de la cosecha roja






El verano de 1917 un sindicalista minero llamado llamado Frank Little llegó a la ciudad de Butte, en Montana, con la intención de organizar una gran huelga contra la Anaconda Copper Company, empresa que por aquel entonces ejercía un poder absoluto sobre la región.
Little era, al parecer, un tipo seguro de sí mismo, de mentón ancho y risa potente, curtido en su trabajo. Con aire de boxeador antiguo puso el pie en el pueblo, desafiante, dispuesto a liarla, consciente de su fama y riéndose ante las advertencias y amenazas; sin embargo, poco duró el señor Little, ya que menos de un mes después de su llegada un grupo de seis matones entró una noche en la habitación de su hotel y lo sacaron a rastras hasta la calle, donde literalmente lo mataron a palos.
Su cuerpo apareció colgado de un poste del ferrocarril, con un cartel pegado al pecho en el que se detallaban los nombres de otros líderes sindicales junto a la frase “primera y última advertencia”; nunca pillaron a los asesinos, aunque todo el mundo señaló como responsable a la empresa de detectives Pinkerton, auténticos especialistas en reventar huelgas a principios de siglo; Dashiell Hammett pertenecía por aquel entonces a Pinkerton, y era uno de esos angelitos que a diario perseguía, apaleaba, espiaba y amedrentaba a todo lo que oliera a rojo o sindicalista, algo curioso, dado que muchos años después el propio novelista pisaría la cárcel por el mismo motivo.
El caso es que Dashiell, siendo ya un escritor consagrado, admitió que por aquellos años alguien le ofreció cinco mil dólares por unirse al grupo que mató a Little, oferta que por supuesto rechazó.
Quien sabe, quizás Hammett conoció a los asesinos, quizás eran compañeros de borrachera o quizás se lo inventó todo, lo que es seguro es que mientras colgaban del pescuezo a Little, en la sesera de Dashiell Hammet ya estaban bien sembradas las semillas de la cosecha roja.

Historia vía aquí y aquí 


domingo, 14 de diciembre de 2014

viernes, 12 de diciembre de 2014

jueves, 11 de diciembre de 2014

Cymatics

     
Ciencia y música haciéndose viral.

           

miércoles, 10 de diciembre de 2014